Más de 210 descuentos con la Vienna Card por solo €18,50.
Siga a la iglesia más antigua de Viena, St. Ruprecht (siglo VIII). Desde aquí tiene una buena vista sobre el Canal del Danubio y la calle Franz-Josefs-Kai. Ahora descubra romanticismo medieval entre Hafnersteig, Heiligenkreuzerhof, la iglesia de la Universidad, Blutgasse y Domgasse y llegue así al punto central de Viena: la catedral de San Esteban , el símbolo de la ciudad de 850 años de antigüedad. Si consigue subir los 343 peldaños, llegará a la Torre Sur desde donde se divisa un panorama que vale la pena. (Visita a la catedral a las 15 horas).
Es hora de ir de tiendas: tanto la calle Graben con su columna de la peste barroca como también la famosa calle Kärntner Strasse están llenas de bonitas tiendas y cafés. En muchas esquinas tocan músicos en la calle. Pasee por la zona peatonal en dirección a la ópera y siga hasta la Secesión de más de cien años, que es el paradigma de la arquitectura del modernismo vienés, llamado Jugendstil – tómese su tiempo para ver el Friso de Beethoven de Gustav Klimt.
En la plaza Karlsplatz encuentra los pabellones del metro de Otto Wagner y a unos pasos sus famosas casas en la Linke Wienzeile número 38 y 40: ejemplos magníficos del Jugendstil de Otto Wagner. Uno de los pabellones es un café, el otro alberga el Wien Museum . – A continuación ande aún un poco por el mercado Naschmarkt : un bazar-espectáculo para la nariz, las orejas y los ojos – ahí se nota que en Viena comienzan los Balcanes (¿o quizá el Oriente?)
Antes de lanzarse a la , sería mejor descansar algo en el hotel.
Una diversión por la noche típica vienesa es ir a , tabernas sencillas en zonas verdes, cuanto más simples y apartadas, más bonitas. Por lo tanto, no sólo vaya a Grinzing, sino también a Sievering, Pötzleinsdorf o al otro lado del Danubio a Stammersdorf.
Si le apetece, puede pasear aún un poco por el casco antiguo. Termine la noche en un
local de la escena
, como los que se suceden en el Triangulo de las Bermudas (calle Rabensteig/Seitenstettengasse).