Carrera de caballos en el hipódromo de Krieau
© Lichtfeld e.U. Jürgen Schindler

Historias del Prater

Una cajera algo malhumorada se queda con el billete de cinco euros y, llenos de curiosidad, nos dirigimos a la única tribuna conservada de las tres originales del Hipódromo de Krieau. Si alguien esperaba encontrar aquí a damas de elegantes sombreros y señores vestidos de gala, queda decepcionado enseguida. La brillante época de las apuestas de caballos ya ha pasado a la historia y la fina sociedad vienesa ya casi no se deja ver. Esto no significa que no haya movimiento, sino que ahora se descubre aquí la “Viena auténtica y original”: señores de cierta edad que esperan que les toque el gran premio, sus esposas y las amigas de éstas que se concentran más en el vino que en las carreras de caballos y los niños sonrientes que aclaman con entusiasmo a las estrellas del hipódromo: los jinetes y sus caballos.

Carreras al trote y apuestas de caballos 

Enseguida nos entran las ganas de apostar y empezamos a estudiar con detalle el catálogo de las carreras. ¿Apostamos por “Victorious” o mejor por “Wonder Boy”? ¿Esperamos a que cambien las cuotas? ¿Nos dejamos aconsejar por el público entendido? Finalmente decidimos apostar por varios caballos con cantidades pequeñas. Aunque es mejor no exagerar con lo de las apuestas. 

Tras haber entregado nuestros boletos a tiempo, se oye por los altavoces que “la próxima carrera empezará en breves instantes”. La pista se va llenando de gente y el escenario parece trasladarnos a otro mundo. A un lado se ve la histórica torre de los jueces de llegada, que ya ha visto mejores tiempos. Al fondo se dibujan los modernos edificios del “Viertel Zwei”, un nuevo barrio de viviendas y oficinas construido en los últimos años. Y finalmente pasan los carros ante nuestos ojos con gran estruendo, demasiado rápido para que unos aficionados como nosotros puedan saber quién ha cruzado primero la línea de meta. Se oyen gritos de júbilo por aquí y suspiros de decepción por allá y enseguida una gran parte del público se dirige de nuevo a las taquillas de las apuestas.

Oasis de tranquilidad en plena ciudad

Tras tres carreras de trote y un pequeño descanso para recuperar fuerzas en la barra (hay diversos panecillos típicos rellenos de carne) decidimos disfrutar de la tranquilidad del llamado Prater Verde. Una vez cruzada la amplia Avenida del Prater, seguimos el recorrido del sendero municipal número 9 y nos paseamos con tranquilidad por los caminos situados a orillas del antiguo brazo del Danubio llamado Heustadlwasser. Cada vez más nos adentramos en la palpitante naturaleza del Prater hasta mucho más allá del edificio del café-restaurante Lusthaus. Es fantástico ver qué fácil es en Viena pasar del bullicio a la relativa tranquilidad. Nos sorprende repetidamente descubrir los amplios prados, bosques y superficies de agua, lugares perfectos para pasear, hacer senderismo o realizar actividades deportivas. Metido en la verde soledad, solo se puede adivinar el hecho de que la bulliciosa gran ciudad esté a solo pocos kilómetros de aquí.

¡Qué bonitos son los caballitos!

Tras esta extensa vuelta a pie nos de­cidimos a volver acortando el camino y subiéndonos al histórico trenecito del Liliputbahn. Este tren en miniatura de vía estrecha posee varias locomotoras (cada una de ellas un ejemplar único) que tiran de los vagones desde el año 1928. Los billetes los pagamos con las “enormes ganancias” de las apuestas de caballos. Y de repente es­ta­mos sentados en un vagón abierto atravesando los tranquilos humedales del Prater antes de que el ruido de los caballitos, las montañas rusas, los puestos de tiro y las voces nos devuelva a la realidad. No tardamos mucho en adaptarnos al singular ambiente y sentarnos riendo en un carrusel de cadenas de 117 metros de altura, sin darnos cuenta de lo que se nos espera. Y es que el par­que de atracciones del Prater (lla­mado Wurstelprater) no solo es un magnífico punto final para acabar un día maravilloso, sino que siempre nos depara alguna que otra sorpresa. 

Texto: Angelika Lechner

El "Prater Verde" entre Praterstern y Winterhafen

Prater, 1020 Wien
  • Accesibilidad

    • Plazas de aparcamiento Entrada principal
      • Disponibles plazas de aparcamiento para discapacitados
    • Más información
      • Disponibles servicios con accesibilidad para discapacitados.
    • Observaciones

      Wheelchair-accessible restrooms: Messegelände / Parkplatz, 1.-Mai-Strasse (in the middle), Calafattiplatz.

añadir a mi plan de viaje

Prater

Prater, 1020 Wien
  • Precio

  • Horarios de apertura

    • 15. Marzo hasta 31. Octubre
      Main season
    • a diario, 12:00 - 20:00
    • Weather permitting
  • Accesibilidad

    • Plazas de aparcamiento Entrada principal
      • Disponibles plazas de aparcamiento para discapacitados
        at Riesenrad (Giant Ferris Wheel) and Schweizerhaus (1.-Mai-Strasse)
    • Más información
      • Disponibles servicios con accesibilidad para discapacitados.
    • Observaciones

      Wheelchair-accessible restrooms: Messegelände / Parkplatz, 1.-Mai-Strasse (in the middle), Calafattiplatz.

       

añadir a mi plan de viaje

Heustadlwasser Prater

Stadionallee 1, 1020 Wien
añadir a mi plan de viaje

Café-Restaurante Lusthaus Wien

Freudenau 254, 1020 Wien
  • Horarios de apertura

    • Enero hasta Marzo
      Saturday, Sunday, Monday, Tuesday noon - 5 p.m.
    • Abril hasta Septiembre
      Monday - Friday noon to 10 p.m., Saturday, Sunday and holidays noon - 6 p.m., closed Wednesday
    • Octubre hasta Diciembre
      Daily from noon - 5 p.m., closed Wednesday
añadir a mi plan de viaje

Tren de Liliput (Liliput-Bahn)

Prater 99, 1020 Wien
  • Horarios de apertura

    • März a diario, 10:00 - 17:00
    • April a diario, 10:00 - 18:00
    • Mai-Juni a diario, 10:00 - 19:00
    • Juli-August a diario, 10:00 - 20:00
    • September a diario, 10:00 - 18:00
    • Oktober a diario, 10:00 - 17:00
añadir a mi plan de viaje
Teilen, bewerten und Feedback
Valorar artículo
Comentarios para la redacción de wien.info

Los campos marcados con* son obligatorios.

Título *