Hybrid car replica, Porsche Semper Vivus (year of construction 1900 )

Diez apasionantes invenciones vienesas

El primer vehículo eléctrico

Quien lo hubiera dicho: el primer vehículo eléctrico del mundo fue inventado en Viena hace más de cien años. En 1899 los fabricantes Ludwig Lohner y Ferdinand Porsche construyeron el primer automóvil eléctrico para la empresa vienesa Lohner-Werke. Al año siguiente, esta novedad fue presentada en la Exposición Universal de París. Y ya en 1900 apareció también el primer ejemplar híbrido. Los motivos de esta invención son muy similares a los actuales a la hora de desarrollar vehículos eléctricos: Lohner era de la opinión que el aire “se deterioraría de manera despiadada debido a la gran cantidad de motores de gasolina”. Y durante un tiempo pareció que el motor eléctrico iba a imponerse en lugar del motor de combustión. Pero unos años más tarde, los elevados costos de desarrollo y un litigio relacionado con las patentes supusieron el final de los vehículos llamados  Lohner-Porsche de Viena. www.lohner.at 

Hybrid car, Porsche Semper Vivus, year of construction 1900
© Unternehmensarchiv Porsche AG

Las primeras instalaciones de esquí cubiertas

También la primera pista cubierta de esquí fue construida en Viena. Con la inauguración del Palacio de Nieve, situado en la zona de llegadas de la antigua Estación del Noroeste, se crearon en 1927 las primeras instalaciones invernales cubiertas del mundo. La nieve artificial era producida mediante una mezcla de ceniza de soda, serrín y agua. El Palacio de Nieve, con sus dos pistas de esquí, una pista de trineo y un trampolín para la competición de saltos de 1927, se convirto en la gran atracción de Viena. A pesar de la gran afluencia de público al inicio, el Palacio de Nieve tuvo que cerrar sus puertas solo un año después, debido sobre todo a las noticias que aparecieron en la prensa y que comentaban los trastornos respiratorios y picor causados por la soda. Sin embargo, la tendencia a favor de instalaciones invernales cubiertas a nivel internacional ha seguido aumentando desde los años 1930 hasta nuestros días. 

Skihalle in Wien, 1927
© Willinger,... / ÖNB-Bildarchiv / picturedesk.com

La primera máscara de pestañas impermeable

También las primeras máscaras de pestañas waterproof del mundo fueron inventadas en Viena. Nacieron de la necesidad. Helene Winterstein Kambersky era una célebre cantante en la Viena de los años 1920. Pero se le corría el rímel con frecuencia debido al calor causado por los focos. Juntamente con su hermano, que era químico, empezó a hacer experimentos en la cocina e inventó la primera máscara de pestañas impermeable del mundo a inicios de los años 30. Debido a una intoxicación causada por el plomo años atrás, Helene Winterstein Kambersky estaba confinada a una silla de ruedas; tras el éxito de su invención fundó una empresa de productos cosméticos en 1936 bajo su nombre artístico: Nussy. Los tubos de la máscara original pueden ser adquiridos todavía hoy en día y la empresa Helene Winterstein Cosmetics sigue perteneciendo a la familia. https://helenewinterstein.com 

Portrait photo, Helene Winterstein
© Helene Winterstein Cosmetic

El correcto lavado de manos

El lavado de manos y las medidas correctas de higiene son ahora de gran actualidad. Su base teórica apareció en Viena. Ignaz Semmelweis revolucionó con ello la medicina, pero sus ideas eran muy avanazadas para su época. A mediados del siglo XIX Semmelweis, un joven doctor en medicina originario de Hungría, recibió un puesto en el Hospital General de Viena. En la unidad de neonatología gestionada por médicos, Semmelweis observó que una proporción exageradamente alta de madres moría de fiebre puerperal después de dar a luz. En cambio, en la unidad gestionada por las matronas había muchos menos casos. Semmelweis se dio cuenta de ello y descubrió que los médicos transportaban las bacterias directamente desde la sala de disección a las parturientas debido a que no se lavaban las manos. Semmelweis es conocido hasta el día de hoy como el ”Salvador de las madres“. Sin embargo, sus conocimientos provocaron grandes controversias entre los médicos. Semmelweis fue atacado y considerado un loco, lo que le supuso una gran decepción. Murió bajo circunstancias poco claras en el Hospital psiquiátrico del barrio vienés de Döbling. Es mucho lo que se le debe a Semmelweis, y ha sido completamente rehabilitado.

Ignaz Semmelweis, bust by Zsolt Marton
© MedUni Wien / Zsolt Marton

El psicoanálisis

Otro médico revolucionó el mundo desde Viena: en 1899 se publicó “La interptretación de los sueños”, la obra trascendental de Sigmund Freud, con la cual sentó las bases del psicoanálisis. El edificio de la calle Berggasse 19 de Viena fue durante 47 años el lugar central de su vida y obra, donde tenía su consulta y residía su familia. En este “lugar de origen del psicoanálisis“ se encuentra en la actualidad el Museo Sigmund Freud. Los éxitos de sus terapias y sus tratados científicos dieron fama a este médico, psicoanalista y teórico más allá de las fronteras austríacas. Freud determinó de manera decisiva una nueva y revolucionaria visión del hombre. Mientras la fama de Freud crecía internacionalmente, los esbirros nacionalsocialistas quemaban sus libros. En 1938, a los 82 años de edad, se vio obligado a abandonar Viena y exiliarse con su familia a Londres. Casi un año después, debido a un cáncer incurable y con la ayuda de su médico de cabecera, puso allí fin a su vida mediante una sobredosis de morfina. freud.wien.info 

Sigmund Freud
© Max Halberstadt

El primer piano de cola de ocho octavas

Viena, la capital de la música, también ocupa un puesto destacado a nivel mundial en el campo de la fabricación de instrumentos, habiendo sacado al mercado varias invenciones extraordinarias. Sobre todo la manufactura de pianos Bösendorfer. Con sus casi 200 años de antigüedad, no solo es la manufactura más antigua de gama alta, sino que también es sinónimo de un excepcional sonido altamente apreciado en todo el mundo. La manufactura de pianos Bösendorfer fabrica a mano 300 pianos al año. En 1900 llamó la atención la invención de un piano de cola que por primera vez disponía de ocho octavas. El modelo Imperial de Ludwig Bösendorfer es todavía hoy en día el elemento emblemático de la construcción de pianos y de la herencia musical de la empresa. Los mejores intérpretes han tocado y siguen tocando un Bösendorfer: Duke Ellington, Oscar Peterson, los Beatles, Bernstein, Liszt, Gulda, Michael Jackson o Tori Amos. El local de venta de Viena, el Salon y tienda insignia Bösendörfer, se encuentra en el edificio del Musikverein, allí donde late el corazón musical de la ciudad. www.boesendorfer.com 

Bösendorfer
© WienTourismus/Paul Bauer

Los primeros binoculares de ópera

Claro está que tampoco es casualidad que los binoculares de ópera fueran descubiertos en la capital mundial de la música. Friedrich Voigtländer inventó en Viena los primeros prismáticos de dos lentes y consiguió el privilegio imperial para su producción en 1823. Hasta entonces, el público observaba las representaciones de teatro y ópera con un sencillo catalejo. Los pequeños y manejables binoculares son utilizados con frecuencia hasta nuestros días.

Auditorio en la Ópera Nacional de Viena con vista al escenario principal
© WienTourismus/Paul Bauer

La primera silla fabricada en serie

La silla de café vienés de la empresa Thonet es el mueble vienés de diseño más famoso y uno de los asientos más producidos del mundo. Este clásico modelo del año 1860, diseñado por Michael Thonet y que lleva el n° 14, fue todo un éxito y supuso el inicio de la producción moderna de muebles. El nuevo método de producción por piezas posibilitó por primera vez una fabricación industrial en serie. Esta silla, que en la actualidad lleva el número 214, podía ser desmontada en seis piezas y enviada a cualquier parte del mundo. La invención de Michael Thonet de curvar la madera maciza al vapor revolucionó la producción de muebles. Nacido en Renania, Michael Thonet fundó en Viena su propio taller en 1849, pero pronto trasladó la producción a Moravia, donde había suficiente madera y mano de obra más barata. El taller “Hermanos Thonet“ se convirtió así en una empresa industrial de fama mundial, cuyas raíces están en Viena. www.gebruederthonetvienna.com

Thonet, Viennese coffee house chair no. 14, design by Michael Thonet, 1860
© pictures owned by Gebrüder Thonet Vienna

Un castillo hinchable para dar saltos

A los niños de todo el mundo les encantan los castillos hinchables. Y también estos castillos iniciaron su éxito mundial en Viena. Elisabeth Kolarik no solo gestiona varios restaurantes en el Prater de Viena, sino que inventó el castillo hinchable en 1977. Elisabeth Kolarik quería un pequeño colchón en forma de castillo para que su hija pudiera saltar. El hecho de que se fabricara un enorme castillo se debe a un error involuntario en las medidas. La venta y alquiler de castillos hinchables se convirtió en un negocio central. A su alrededeor aparecieron en el Prater varios locales gastronómicos aptos para los niños en los que, por supuesto, hay un castillo hinchable además de otras atarcciones infantiles; entre ellos destaca el restaurante que lleva el nombre de la invención (Luftburg) y que este año celebra su trigésimo aniversario. https://kolarik.at 

Bouncy castle in the Prater, children
© Kolarik im Prater

La “viennoiserie“

Esta palabra es prácticamente desconocida en los países de habla germánica. En otros países como Francia, la Gran Bretaña o los Estados Unidos, la palabra “viennoiserie” (es decir, “cosas de Viena”) denomina la excepcional bollería vienesa. Lo que tiene su explicación, ya que la medialuna empezó a expanderse por todo el mundo desde Viena. En el siglo XIX la bollería vienesa gozaba de una especial fama. A Viena venían panaderos de todo el mundo para aprender sus secretos. Y algunos panaderos vieneses llevaron también sus conocimientos al extranjero. Como por ejemplo August Zang, que fue a París en 1838 y se ocupó de propagar la medialuna y la bollería vienesa. La “Maison Zang“ se convirtió pronto en sinónimo del alto arte de la bollería vienesa y Zang ganó así una fortuna. La medialuna original, hecha de masa quebrada, fue refinada en París hasta convertirse en el típico croissant. El arte de la panadería vienesa está viviendo actualmente un nuevo auge y es actualizado por panaderías como la de Joseph Brot. www.joseph.co.at 

Joseph Brot croissants, dough pieces
© Joseph Brot


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